jueves, 14 de julio de 2011

nada cambia

Supongo que es miedo. Es esa sensación tan extraña que te ocurre cuando intentas hacer todo bien,cuando deseas hacer feliz a todos y poder fracasar. Tener una actitud indiferente es lo que me caracteriza,guardarme todo para no hacer daño a nadie es siempre lo que hago.contar hasta tres y seguir tu camino como si nada hubiera pasado. Es la misma sensación cuando, justo ahora, me acuerdo de los momentos tan malos que pasaba de pequeña. Noches en vela sin poder dormir,bajo las sábanas,ojos como platos, llenar de gritos mi cabeza llamando a papá...decirme bajito que no hay nadie debajo de la cama o, nadie detrás de la puerta. Y, ahora, darte cuenta de que todo vuelve. Esos nervios que aparecen cuando intentas dormir pero sigues teniendo ese miedo como cuando eras pequeña. Pero ahora asimilas que eres mayor, que ya has crecido, que ya no sirve esconderse bajo las sábanas para tranquilizarte o pensar que si lo haces lo problemas desaparecen sin más. Pero ahora ya eres valiente y te levantas tú solita por las noches hacer pis. Sin tener miedo. andas por el pasill,sin luz y pensando que todo lo que se te pasa por la cabeza es fruto de tu imaginación. Intentas recordar todos los momentos bonitos para que tu mente se distraiga. Lo consigues, y una pequeña sonrisa aparece en la cara. Unos minutos más tarde, miras el reloj y te das cuenta que son las cuatro de la mañana.-que tarde es!-, piensas. Y ahora me encuentro sobre la cama,boca arriba,apago la luz y susurro: -mañana será otro día.

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